Como educador dentro de alguna institución, te proponemos las siguientes acciones:
- Desarrollar dentro del curriculum escolar, clases de salud que aborden el tema de la diversidad de tallas y figuras, además de los trastornos alimenticios, los modelos disfuncionales en estas enfermedades, la imagen corporal y el por qué las dietas no funcionan.
- Planear actividades especiales para tomar conciencia en estas enfermedades, tal y como “la semana de prevención de trastornos de alimentación”.
- Mantén contacto con instituciones dedicadas al tratamiento y prevención de estas enfermedades.
- Ayuda a los estudiantes a entender los mensajes negativos que promueven la insatisfacción de la imagen corporal y platiquen sobre los efectos de la idealización cultural de la figura delgada.
- Organiza programas que ayuden a los estudiantes a reconocer y desarrollar cualidades internas por ejemplo, la honestidad, la creatividad, la bondad etc.
- Realiza eventos para los estudiantes y sus padres con el fin de escuchar testimonios de sus propios compañeros de clase que hayan elegido el camino de la recuperación.
- Forma grupos de apoyo que ayuden a los estudiantes a hablar con su grupo de pares y especialmente con aquellos que ellos sospechan que tienen un trastorno alimenticio o una distorsión importante en su imagen corporal.
- No permitas actividades escolares que promuevan la pérdida de peso o el énfasis en la apariencia.
- Evalúa tu propia relación con la comida y con tu cuerpo y pregúntate que tanto lo respetas.
- Refiere a los estudiantes con problemas a centros especializados.
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